Centro Cocoxcalli, cuatro años de brindar atención psicológica.
Se cumplen cuatro años de que el Movimiento Antorchista en el noroeste mexiquense fundó el Centro de Atención Psicológica Cocoxcalli, cuatro años de brindar atención y calidez humana a más de cuatro mil personas de bajos recursos de los municipios de Nicolás Romero, Atizapán de Zaragoza, Cuautitlán Izcalli y, a través de vía zoom, a los habitantes de los estados de México y Yucatán, así como de la Ciudad de Toluca y a los Estados Unidos, señaló la licenciada en psicología Anayaly Rosales Piña.
Quien indicó: “Huir de sus problemas es una carrera que no podrán ganar jamás”, al referir que: “En términos generales, es recomendable acudir a terapia psicológica cuando existe un problema que supera las fuerzas que tienes en determinado momento para solucionarlo, que te impide vivir y experimentar bienestar y que por lo tanto te ocasiona malestar y sufrimiento. Un problema existe cuando hay una discrepancia entre lo que haces y lo que quisieras estar haciendo, o entre los resultados que obtienes (conductual y emocionalmente) y los resultados que quisieras tener. Es por esta razón que las personas pueden necesitar ayuda psicológica”. El trabajo del Centro de Atención Psicológica Cocoxcalli ubicado en la calle Unión de la colonia Clara Córdova en Nicolás Romero, ha impulsado que su atención profesional se expanda por su excelente servicio y sus precios accesibles que facilitan el acceso psicológico. “Contamos con terapias de forma continua una vez por semana, cabe destacar que a los pacientes con depresión el seguimiento es las 24 horas si así lo requieren”, mencionó.
Con la intención de que la ciudadanía en general reconozca que necesita acceder a los servicios que proporciona el Centro de Atención Psicológica Cocoxcalli, la especialista enlistó los trastornos mentales más frecuentes en la población: como los trastornos depresivos que son una enfermedad mental, no un defecto de carácter, caracterizados por la ausencia de afecto positivo, aplanamiento afectivo, y un espectro de síntomas cognitivos, emocionales físicos y conductuales, en la que se destaca la pérdida de interés y la incapacidad de insatisfacción por las actividades y experiencias de la vida diaria. Lo anterior Incluye: “Desmotivación, alteraciones emocionales, cognitivas, físicas y conductuales. Se diferencia por la persistencia, gravedad y el deterioro de la funcionalidad del paciente, existiendo diferentes niveles de severidad cuyos síntomas son: llanto fácil, aislamiento social, insomnio, exacerbación de dolores preexistentes, aparición de dolores secundarios a tensión muscular, hiporexia (con o sin pérdida de peso), disminución de la libido, astenia, adinamia, fatiga y en ocasiones agitación y ansiedad.
Otros síntomas comunes incluyen la pérdida de la confianza, baja autoestima, sentimiento de desamparo, y en ocasiones ideas suicidas, que pueden atentar contra la integridad del paciente, incluyendo la posibilidad de autoagresiones. Entre los cambios conductuales encontramos la pobre capacidad de concentración, reducción de la atención, pensamientos pesimistas recurrentes sobre uno mismo, pensamiento lento y repetitivo, que provocan factores de riesgo que se manifiestan en el ambiente social y familiar, presencia de enfermedades incapacitantes, abandono familiar y una mala situación económica. Trastornos de ansiedad. Es un estado emocional displacentero que se acompaña de cambios somáticos y psíquicos, que puede presentarse como una reacción adaptativa, o cómo síntoma o síndrome que acompaña a diversos padecimientos médicos o psiquiátricos.
Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad. Las características principales son problemas de atención y actividad excesiva. Las deficiencias de la atención se manifiestan como una tendencia a suspender las tareas antes de terminarlas y una dificultad para concluir cualquier actividad. El niño o adolescente cambia con frecuencia de una actividad a otra. Este déficit en persistencia y atención se debe diagnosticar como un trastorno solamente si es excesivo para la edad e inteligencia del niño o adolescente y si afecta su funcionamiento y aprendizaje normal. La actividad excesiva implica inquietud exagerada, especialmente en situaciones que requieren relativa tranquilidad. Puede incluir conductas tales como correr y saltar de un lado a otro, levantarse de la silla en situaciones en que se espera que permanezca sentado, hablar excesivamente y hacer demasiado ruido, o inquietud e intranquilidad excesiva. Los problemas conductuales característicos deben haberse iniciado a temprana edad (antes de los 6 años) y ser de larga duración (> 6 meses) y no estar limitados a un solo entorno, explicó.
Entre otras problemáticas cómo: abuso sexual, duelo, trastorno del espectro autista, terapia de lenguaje, violencia familiar etc…Por lo que invitó a todos los ciudadanos para que se acerquen a pedir informes y agenden su cita vía whatsapp al número celular 55 43 89 34 47.
