La falta de agua potable, un problema que afecta a Atizapán de Zaragoza.
La pobreza, la falta de obras, la inseguridad y la escasez del agua potable son factores, en una sociedad cada vez más insensible, para que el pueblo trabajador se una, organice y luche políticamente por mejores condiciones de vida a corto y a largo plazo, señaló el activista social del Movimiento Antorchista en el municipio de Atizapán de Zaragoza, Sergio Gutiérrez Paredes, al indicar que con el apoyo de Protección Civil se gestionó y consiguió que Sapasa suministrara agua potable, a través de camiones cisterna, a los habitantes de la colonia México 86, El Mirador, El Capulín, Villa de las Palmas y Villa de las Torres.
El bajo suministro -dijo- del agua potable en Atizapán de Zaragoza se debe en parte, como en todos los municipios del área metropolitana, a la dependencia del gobierno local con la estructura del sistema Cutzamala, que en estas fechas de estiaje reduce su caudal y afecta, con ello, a miles de habitantes de este municipio, sin embargo, en este caso la mala infraestructura hídrica con que cuenta esta demarcación genera el desabasto del vital líquido, lo que hace que cada 15 días, por pocas horas, cuenten con el suministro los habitantes de las colonias México 86, El Mirador, El Capulín, Villa de las Palmas y Villa de las Torres.
Por lo que el Movimiento Antorchista junto con vecinos de estas comunidades populares del norte del municipio, gestionamos ante las autoridades la dotación de agua potable. Suministro que se realiza durante el día e incluso la noche y que contempla que todos los vecinos cuenten mínimamente con el vital líquido, refirió Gutiérrez Paredes.
La falta de agua potable, así como la pobreza, la falta de obras, la inseguridad y todos los males que afectan al pueblo trabajador son consecuencia -subrayó- de la inequitativa distribución de la riqueza social que hace que unos pocos se apropien de grandes fortunas mientras que del otro lado de la balanza millones de trabajadores junto con sus familias viven en la miseria, por tanto, la única posibilidad de que cambie la sociedad es la unión, organización y lucha política del mismo pueblo con el objetivo de llevar a cabo un cambio estructural que impulse la creación de fuentes de empleo para todos, salarios bien remunerados, una política fiscal progresiva y la construcción de infraestructura en las comunidades populares para el bien común; medidas económicas que servirán para abatir la pobreza y aumentar la calidad de vida de todos los mexicanos, puntualizó.
