La inseguridad, una de las consecuencias del sistema capitalista.
Contrario a lo que dice el presidente de México de que “No hay inseguridad” la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) publicó que, en el primer trimestre del 2024, a nivel nacional el 61.0 % de la población de 18 años y más consideró inseguro vivir en su ciudad, señaló la activista social Fany Mendoza Mejía, durante la conferencia “La inseguridad, una de las consecuencias del sistema capitalista” que brindó a los habitantes de las colonias Elsa Córdova Morán y Balcones de Santa Ana. Durante su intervención, Fany Mendoza explicó que el sistema capitalista genera una gran desigualdad al promover que unos pocos, los dueños de los medios de producción, se apropien de la riqueza social que generan los trabajadores al no pagarles lo justo por su mano de obra, situación que acrecienta la pobreza y con ella, ante el caso omiso de las autoridades de llevar a las comunidades populares obras y servicios públicos, la falta de hospitales, áreas de recreación, culturales y deportivas, y sobre todo la oportunidad de que jóvenes y adultos se desarrollen.
Por lo que, la desigualdad en el sistema capitalista es la madre de la inseguridad, de la corrupción, de las injusticias, de la prostitución, de la trata de personas y de tantos otros males que perjudican al pueblo trabajador. Por lo que la sociedad inmersa en un capitalismo decadente entra en un proceso de descomposición social, en el que los jóvenes, ante la falta de oportunidades y desarrollo, se sienten atraídos por el dinero fácil y si a ello le agregamos la política de “abrazos, no balazos” del gobierno actual, da como resultado, según el ENSU que las ciudades con mayor porcentaje de población de 18 años y más que sintieron inseguridad fueron: Fresnillo (95.4 %), Naucalpan de Juárez (89.6 %), Zacatecas (89.3 %), Chilpancingo de los Bravo (87.3 %), Cuernavaca (87.0 %) y Ciudad Obregón (86.6 %). Por eso ya no estamos seguros ni en nuestra casa, ni en la calle, ni en el transporte público, ni en las escuelas, ni en ningún lugar ¿y qué tenemos que hacer para vivir con seguridad y al mismo tiempo gozar de una vida digna?, la respuesta es unirnos, organizarnos y educarnos políticamente para luchar por la construcción de un nuevo sistema económico en el que haya una equitativa distribución de la riqueza social que generan con sus manos los trabajadores.

