Exige diputado Samuel Hernández rescatar el Auditorio Metropolitano de Tecámac para ponerlo al servicio de la educación y la sociedad
°El legislador planteó que un espacio abandonado, costoso y subutilizado deje de ser símbolo de opacidad para convertirse en una oportunidad de desarrollo para las juventudes mexiquenses°
Toluca, Estado de México, 11 de marzo del 2026.- El diputado Samuel Hernández Cruz, integrante del Grupo Parlamentario de morena y presidente del Comité de Vigilancia de la Contraloría, presentó un Punto de Acuerdo para exhortar a diversas dependencias del Gobierno del Estado de México a informar sobre la situación actual del Auditorio Metropolitano de Tecámac y valorar su posible donación, junto con la asignación de recursos, para destinarlo a un fin educativo.
La propuesta parte de una realidad que durante años ha sido evidente para las y los mexiquenses: una obra pública de gran magnitud, construida con una inversión millonaria y con capacidad para albergar miles de personas, permanece sin un uso continuo, sin una operación clara y lejos de cumplir con el propósito social para el que fue creada.
Para el legislador morenista, no se puede normalizar que infraestructuras de esta dimensión permanezcan en el abandono, la indefinición o el subaprovechamiento, mientras miles de jóvenes requieren más espacios para estudiar, formarse y construir su futuro.
Por ello, el exhorto solicitó a la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación informar sobre el estado actual del inmueble; a la Secretaría de Cultura y Turismo definir su situación institucional; y a la Secretaría de Finanzas considerar su donación y la canalización de recursos para darle una vocación educativa.
Samuel Hernández subrayó que el debate de fondo no es únicamente sobre un edificio, sino sobre el sentido social que debe tener la inversión pública.
Rescatar el Auditorio Metropolitano de Tecámac, agregó, significaría dejar atrás una etapa marcada por la opacidad, la inactividad y el desperdicio, para abrir paso a una visión donde los espacios públicos sirvan verdaderamente a la población.
El diputado señaló que un inmueble de estas características podría convertirse en una alternativa estratégica para ampliar la oferta educativa y cultural en una región de alta densidad poblacional como el Valle de México. Su tamaño, ubicación e infraestructura permitirían pensar en un proyecto de gran alcance, capaz de beneficiar a miles de estudiantes y familias mexiquenses.
La propuesta también puso sobre la mesa la necesidad de transparentar la condición jurídica, estructural, presupuestal y operativa del auditorio, con el fin de que la ciudadanía conozca qué ocurrió con una obra que, lejos de consolidarse como detonante cultural y social, terminó convertida en un referente del abandono institucional.
Con este exhorto, Samuel Hernández planteó una ruta clara: conocer, transparentar y recuperar. Porque cuando una obra pública deja de servir a la gente, el deber del Estado no es voltearla a ver con resignación, sino intervenir para devolverle utilidad, sentido y beneficio colectivo.
“El llamado es contundente: que el Auditorio Metropolitano de Tecámac deje de ser un monumento al desperdicio y se transforme en un espacio vivo, útil y digno para la educación, la cultura y el desarrollo de las nuevas generaciones”, finalizó el legislador.

