UAEMéx distingue a Marcela Lagarde: pensamiento feminista que transformó leyes y conciencias.

Compartir

UAEMéx distingue a Marcela Lagarde: pensamiento feminista que transformó leyes y conciencias.

 

En un acto cargado de simbolismo académico y social, la Universidad Autónoma del Estado de México otorgó el Doctorado Honoris Causa a Marcela Lagarde y de los Ríos, figura clave del feminismo latinoamericano cuyo trabajo ha marcado un antes y un después en la manera de entender la violencia contra las mujeres.

Desde el Aula Magna “Lic. Adolfo López Mateos”, la rectora Martha Patricia Zarza Delgado afirmó que reconocer a Lagarde es también reconocer una lucha histórica por nombrar lo que durante décadas fue silenciado. Subrayó que su pensamiento no sólo abrió debate en el ámbito académico, sino que influyó directamente en la construcción de políticas públicas y marcos legales en México.

Uno de los ejes del reconocimiento fue su aportación conceptual, que permitió dimensionar fenómenos como el feminicidio no como hechos aislados, sino como expresiones de una violencia estructural. Esta visión, dijo, fue fundamental para fortalecer instrumentos legales como la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

En su mensaje, la rectora también hizo un llamado a reflexionar sobre la brecha de género en los reconocimientos académicos: de más de seis décadas de Doctorados Honoris Causa entregados por la UAEMéx, apenas una minoría ha sido concedida a mujeres.

Por su parte, Marcela Lagarde ofreció una lección magistral en la que planteó que el feminismo no es sólo una teoría, sino una práctica colectiva orientada a reconstruir el tejido social. Señaló que frente a los desafíos actuales, es urgente fortalecer comunidades basadas en la justicia, el bienestar y la paz.

Con un mensaje directo, convocó a asumir la responsabilidad compartida de transformar la realidad: “reparar el mundo” —dijo— implica actuar desde todos los espacios, especialmente desde la educación y la generación de conocimiento.

El acto no sólo reconoció una trayectoria, sino que reafirmó el papel de la universidad pública como espacio de pensamiento crítico y agente activo en la construcción de una sociedad más igualitaria.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *