Propone diputada Selina Trujillo una nueva ley para ordenar el crecimiento metropolitano
°La iniciativa busca fortalecer la coordinación entre municipios y gobierno estatal para enfrentar retos como movilidad, agua, contaminación, servicios y riesgos urbanos°
Toluca, Estado de México, 15 abril de 2026.- Con el propósito de responder a una realidad que desde hace años rebasa límites territoriales y administrativos, la diputada Selina Trujillo Arizmendi, del Grupo Parlamentario de morena, presentó una iniciativa para expedir la Ley de Coordinación y Desarrollo Metropolitano del Estado de México, una propuesta que busca dar orden, visión y herramientas reales a las zonas metropolitanas de la entidad.
La iniciativa parte de una realidad que millones de mexiquenses viven todos los días: largos tiempos de traslado, crecimiento urbano desordenado, presión sobre el agua, contaminación, desigualdad entre municipios y una atención fragmentada a problemas que en los hechos ya son metropolitanos.
Por ello, la propuesta plantea pasar de esfuerzos aislados a una coordinación obligatoria, permanente y con visión de futuro entre ayuntamientos, gobierno estatal, Federación y, en su caso, entidades vecinas.
Entre sus principales objetivos destaca la creación de un nuevo marco legal que permita planear mejor el desarrollo de las zonas metropolitanas, armonizar decisiones en materia urbana y territorial, y construir soluciones conjuntas en temas clave como movilidad, medio ambiente, infraestructura, agua, residuos, resiliencia y servicios públicos.
La intención es que los gobiernos dejen de actuar por separado frente a problemas compartidos, y que las decisiones públicas respondan más a la vida cotidiana de la gente que a las fronteras municipales.
La propuesta contempla la integración de instancias de coordinación metropolitana como un Consejo Metropolitano para el Desarrollo, una Junta de Coordinación Metropolitana, un Instituto Metropolitano de Planeación y Evaluación, un Comité Técnico de Financiamiento, así como subcomités especializados y un Consejo Ciudadano Consultivo. Con ello se busca que la planeación deje de depender únicamente de voluntades temporales y avance hacia una gobernanza más sólida, técnica, transparente y participativa.
Uno de los ejes más relevantes de la iniciativa es la planeación estratégica de largo alcance. Para ello, se propone que cada zona metropolitana cuente con un Programa de Desarrollo Metropolitano obligatorio, con vigencia de seis años, alineado al Plan Estatal de Desarrollo, acompañado de diagnósticos integrales, mapas de riesgo, normas sobre uso de suelo y una cartera de proyectos prioritarios.
Esto permitiría ordenar mejor el crecimiento de las ciudades y atender con mayor eficacia fenómenos como inundaciones, expansión irregular, deterioro ambiental y saturación vial.
La iniciativa también pone énfasis en el financiamiento y la justicia territorial. Plantea la creación de un Mecanismo de Presupuestación Metropolitano para que los recursos destinados a proyectos regionales tengan reglas claras, evaluación técnica y mayor impacto social.
Además, establece que al menos el 40 por ciento de esos recursos se destinen prioritariamente a zonas de alta marginación o periferias metropolitanas, donde históricamente se han acumulado rezagos en movilidad, agua, saneamiento y espacios públicos.
Otro aspecto central es la participación ciudadana. La propuesta incorpora audiencias públicas obligatorias, mecanismos de iniciativa ciudadana, observatorios independientes y plataformas digitales para seguimiento y consulta. De esta manera, se busca que el desarrollo metropolitano no se decida desde el escritorio, sino con la voz de quienes viven día a día las desigualdades, carencias y oportunidades de las ciudades mexiquenses.

